Didgeridoo:
Hechos en diferentes especies de Bambú. Distintas afinaciones. Diseños tallados, pintados a mano, flameados.

Historia y extras:
* El didgeridoo es un instrumento de viento, o aerófono, ancestral utilizado por los aborígenes de Australia. El cual se hace sonar al hacer vibrar los labios en el interior. Los propios aborígenes le dan una antigüedad de hasta 40.000 años. El término didgeridoo es una palabra onomatopéyica, (es decir, basada en el sonido que hace) pero no es de procedencia aborigen; es el que le dieron los europeos en sus primeras visitas a la isla. En las decenas de dialectos aborígenes se tiene una palabra distinta para designar a este instrumento, como por ejemplo yidaki, ginjungarg, eboro, djalupu, maluk, etc. La denominación más comúnmente utilizada por los aborígenes es Yidaki, que significa “instrumento de conexión espiritual”. Su principal función es la de acompañar un baile y a un cantante, sirviendo como instrumento de acompañamiento, así como marcando el tiempo para el ritmo de las canciones.
* Un didgeridoo, usualmente, mide entre 6 y 12,5 cm de diámetro, y su largo puede variar desde aproximadamente 80 centímetros hasta dos metros o más. El largo del instrumento determina la gravedad de su sonido (mientras más largo más grave suena).
* Una de sus particularidades es que se puede tocar durante un tiempo ilimitado mediante una técnica denominada respiración circular, que consiste en mantener continuamente una cierta presión de aire en la boca, inhalando aire por las fosas nasales.
* Las connotaciones arcaicas y el sonido característico del didgeridoo lo convierten en un instrumento óptimo para la musicoterapia, tanto para el que toca, como para el que escucha, y pueden inducir a estados de relajación profunda.
* Las ondas de sonido del didgeridoo producen vaso-dilatación y relajamiento en los músculos del cuerpo del oyente. El rango de frecuencias está por lo bajo, cerca del infra-sonido (opuesto al ultra-sonido).